Diez dias de cooperacion en Senegal (II)

Segunda parte de la cronica que nos trae Lourdes Romero desde Senegal. Lee la primera parte aqui.

En 2002 llegó a Sam Sam, Regina, una moja que vio la dificultad que tenían las chicas del barrio para conseguir iniciar los estudios primarios y secundarios que les permitieran, al terminarlos, abrir la puerta al mundo laboral. Comenzó entonces la construcción del Colegio Femenino Kalasans, financiado por la organización Manos Unidas, que ahora alberga a 150 chicas de entre 5 y 25 años. Estas chicas aprenden wolof (idioma oficial del país), francés, informática y alfabetización en los primeros años de estudios. Una vez que consiguen llegar a secundaria, empieza su formación profesional, en su mayoría costura, corte y confección. Y las que terminan sus estudios, pasan a formar parte de una cooperativa, perteneciente al colegio, que se encarga de la confección de todo tipo de artículos de regalos (carteras, bolsos, ropa, mantelerías) que después venden en España principalmente, y en menor medida, a Senegal y Europa. Aunque su mayor interés, hoy en día, es poner en marcha un proyecto que les permita acceder al mercado senegalés, sobre todo por el aumento del turismo europeo en el país en los últimos años. Fue con ellas con las que convivimos nosotras. Clases de diseño de bisutería durante toda la mañana, alternando con inglés y español y clases de masajes para dos de las chicas, que posteriormente se encargarían de ponerlo en práctica con sus compañeras.

Nuestras chicas

Astu, Carolyne, Mimi, Dnumbe, estas son algunas de nuestras chicas, casi todas musulmanas. Trabajan de sol a sol, en casa, yendo a la escuela para estudiar y trabajar en la cooperativa. Aunque son unas privilegiadas porque han conseguido que todavía no las casen y puedan así aprender un oficio para ser en un futuro “autosuficientes”. Todas ellas son chicas de Sam Sam III. Nacieron aquí o residen en este barrio porque sus familias no podían darles ninguna oportunidad en su pueblo natal y se las entregaron a sus familiares más cercanos para que pudieran sobrevivir. Todas conocieron a Regina en el barrio y consiguieron ser admitidas en el colegio para empezar su nueva vida que, aunque dura, afrontan con gran valentía. La gran mayoría no ha salido nunca de Senegal, muchas ni siquiera han ido a Dakar. Pero todas conocen Europa o América, por la televisión o por sus novios, padres o vecinos que se marcharon con o sin papeles, en avión o en cayuco a Europa en busca de una nueva vida. Las noticias que les llegan son demasiado esperanzadoras: trabajo, casa, comida y dinero. Esto provoca que muchos otros se lancen al mar en busca del sueño europeo, para perecer en el camino o llegar al destino y trabajar de sol a sol por un mísero sustento.

Aminata o Mimi, como le gusta que la llamen, nació en la región de Casamane, en la zona sur del país y único lugar donde la estabilidad del concepto nación de Senegal queda totalmente en entredicho. En este área, la violencia y los conflictos son numerosos, porque la población cree y reivindica la independencia de Casamane con respecto al resto del país. Mimi, nació en un pueblo de esta región donde vivía con toda su familia. Un día un hombre procedente de Dakar fue al pueblo y conoció a la familia de Mimi, quienes lo acogieron haciendo gala de su hospitalidad. El hombre agradecido y viendo que la familia pasaba por grandes problemas económicos decidió llevarse al hermano mayor de Mimi a Sam Sam, donde podría estudiar y conseguir un trabajo con el que alimentarse él y ayudar a su familia. Sin embargo, el hermano de Mimi no supo aprovechar la oportunidad que se le brindaba y decidió marcharse a Dakar atendiendo a las llamadas de las drogas. Como su buena intención se vio frustrada con la marcha del hermano, el hombre decidió llevarse consigo a Mimi. Al principio, ésta fue muy feliz en el barrio, donde era atendida y cuidada por su madre adoptiva, que la trataba con gran cariño. Pero todo cambió cuando esta mujer murió y su nuevo padre decidió casarse por segunda vez. La nueva mujer no era tan buena y amable y hacía trabajar a Mimi de sol a sol en la casa, además de tener que trabajar y estudiar. Ella no puede defenderse ni tampoco acusarla delante del marido, ya que esto se tomaría como una ofensa que atenta contra la hospitalidad del buen hombre y su familia. En esta situación se encuentra actualmente Mimi. A pesar de todo ella sigue yendo a trabajar diariamente a la escuela y es una de las mejores de su clase.

Astu y Carolyne

Mañana, la tercera y ultima entrega.