Ningún ser humano es Ilegal

Tal vez sea una ilusa, pero siempre me ha dado por pensar que el mundo es de todos… cuando he visto que se desataban guerras por unos m2 de tierra, siempre me he preguntado que impulsará a alguien a luchar, a sufrir y hasta a morir por un pedazo de tierra… y es que a veces, las personas sobrevaloran las cosas, muchas personas tienen un sentido de la propiedad tan marcado que se sienten con poder sobre temas que nunca podrán controlar y que siempre estarán fuera de su competencia… Es bueno querer tu tierra, es bueno luchar por tu país, pero nunca podrás sentir que este país es más tuyo que de otro porque en definitiva… el mundo es de todos.Todos tenemos derecho a andar por el mundo a nuestras anchas, a mi entender, a lo que no tenemos derecho es a andar humillando y oprimiendo a las personas pero… a residir, a viajar, a conocer lugares nuevos, a buscar un trabajo en otro país, a enamorarnos y decidir pasar el resto de nuestras vidas con alguien, aunque eso signifique trasladarte a la otra parte del mundo… creo que ninguna constitución puede prohibir nada de esto… porque todos los seres humanos gozamos de derechos intocables y directamente relacionados con la dignidad de ser persona, por eso NINGÚN SER HUMANO PUEDE SER CALIFICADO COMO ILEGAL.


A veces me paro a pensar en esas personas que invierten todos sus ahorros en montarse en un transporte de dudosa procedencia y con unas condiciones inaceptables, confiando en un mafiante que les promete llegar a un lugar donde acabarán sus problemas definitivamente… ¿En que pensarán? ¿Qué situaciones han de estar pasando para jugarse la vida así? Dejan a sus familias, sus amigos, sus casas, sus barrios, a veces, a sus parejas e hijos con la esperanza de acceder a unas condiciones que les permitan continuar, sobrevivir… deben estar sufriendo mucho para tomar una decisión así, ¿verdad?. Por eso, cuando veo una noticia en la televisión donde aparecen un montón de personas que casi consiguen llegar a su destino y en la recta final son interceptados y enviados de nuevo al principio del trayecto no puedo evitar sentir como si algo me hubiera salido mal… reconozco esa sensación, la de luchar mucho por algo, soñar con conseguirlo y cuando estoy a punto…todo se desploma… si, conozco muy bien esa sensación… ¿vosotros no?. Europa gasta millones de euros mensualmente para impedir el ingreso de los inmigrantes: barcos de guerra, satélites, legislaciones restrictivas, todos se unen para impedir que los inmigrantes pobres lleguen a buscar un trabajo -no digno, cualquier trabajo- en tierras europeas. Y luego están las generalizaciones… que no todo el mundo es consciente de que siempre que se generaliza se es injusto con alguien, y entonces escuchamos esa serie de barbaridades como: “nos quitan el pan” “hay mucha delincuencia porque hay inmigración” “hay más paro porque hay inmigración””hay mas violencia de genero porque hay inmigración”… “¡mira que bien! Hemos encontrado una excusa valida para todos los males sin tener que pensar demasiado y… ooops… como no tenemos que demostrar nada de lo que decimos, ¡fíjate! podemos culpar siempre a los mismos, da igual que sea verdad o no, al fin y al cabo, todos nos creerán…” eso si, de esos que no se hayan leído un libro en su vida y, como por desgracia hay tantos… Bueno, este tema me tendría escribiendo un día entero (o más) así que, os dejo la Carta abierta a la Solidaridad que escribió Saramago que es, sin duda, lo mejor que he leído en mucho tiempo

Carta Abierta a la Solidaridad – José Saramago.
La identidad de una persona no es el nombre que tiene, el lugar donde nació, ni la fecha en que vino al mundo. La identidad de una persona consiste, simplemente en SER, y el ser no puede ser negado. Presentar un papel que diga cómo nos llamamos y dónde y cuando nacimos, es tanto una obligación legal como una necesidad social. Nadie, verdaderamente, puede decir quién es, pero todos tenemos derecho de poder decir QUIENES SOMOS PARA LOS OTROS. Para eso sirven los papeles de identidad. Negarle a alguien el derecho de ser reconocido socialmente es lo mismo que retirarlo de la sociedad humana. Tener un papel para mostrar cuando nos pregunten quiénes somos es el menor de los derechos humanos (porque la identidad social es un derecho primario) aunque es también el más importante (porque las leyes exigen que de ese papel dependa la inserción del individuo en la sociedad). La ley está para servir y no para ser servida. Si alguien pide que su identidad sea reconocida documentalmente, la ley no puede hacer otra cosa que no sea registrar ese hecho y ratificarlo. La ley abusará de su poder siempre que se comporte como si la persona que tiene delante no existe. Negar un documento es, de alguna forma, negar el derecho a la vida. Ningún ser humano es humanamente ilegal, y si, aún así, hay muchos que de hecho lo son y legalmente deberían serlo, esos son los que explotan, los que se sirven de sus semejantes para crecer en poder y riqueza. Para los otros, para las víctimas de las persecuciones políticas o religiosas, para los acorralados por el hambre y la miseria, para quien todo le ha sido negado, negarles un papel que les identifique será la última de las humillaciones. Ya hay demasiada humillación en el mundo, contra ella y a favor de la dignidad, papeles para todos, que ningún hombre o mujer sea excluido de la comunidad humana.

(José Saramago)

Ahora me voy a poner a jugar Poker unas manos