Archive for Agosto 2008

Celebrado el día internacional de los pueblos indígenas es tiempo de poner sobre la mesa la situación de los índigenas colombianos, a los cuales el desplazamiento forzoso por la guerra que se vive en su país los tiene al borde de la extinción. En colombia hay un millón de indígenas, divididos en 80 étnias, de los cuales 18 grupos están a punto de desaparecer.

blogcooperantes11072008

Anualmente entre 10.000 y 20.000 indígenas son obligados a huir de sus tierras, esto para estos pueblos dónde la cohesión social se basa en los lazos que tienen con la tierra esta situación está resultando fatal. Los desplazados se sienten desarraigados y verse obligados a mudarse a la gran ciudad es perjudicial para ellos tanto en lo colectivo como en lo individual.

Cuando a estos indígenas se les obliga a dejar su tierra se viola sus derechos fundamentales. Además a parte de estos aborígenes y grupos humanos se los confina total o parcialmente. Esta situación se ha dado el año pasado en la comunidad Awa, en el grupo Nukak y a los Guayaberos.

ACNUR esta con estas poblaciones colombianas de alto riesgo y les ayuda a reconstruir sus vidas en el momento en el cual han sido desplazados por la fuerza. ACNUR a dotado a estos colectivos en las campañas que está realizando en educación y salud.

En otros países limítrofes también se están dando estos problemas, cómo en el caso de Ecuador, Venezuela o Brasil y todo ello dentro de una estrategia regional para poder hacer frente a las necesidades específicas de la población indígena.

Fuente: ACNUR

Cristina Aguirre , Maika Eggericx y Mireia Peña, ha realizado el proyecto de Payasos Sin Fronteras en centros asistenciales de Siria. Esta es la segunda vez que están presentes en este país desarrollando un proyecto para mujeres y niños iraquíes refugiados allí.

Cristina Aguirre declara que “a través de distintas técnicas les han ayudado a encontrarse con ellas, a escucharse y a reírse. Si tienen confianza en ellas, podrán transmitirla a otros refugiados recién llegados”. Cristina es consciente de la gran labor que tiene entre manos y de sus rápidos resultados: “En poco tiempo se vieron grandes avances, las abuelas jugaban más con los nietos, estaban más sonrientes y más felices, incluso desde el segundo día se quitaron el velo y se descubrieron ante nosotras”.

Las payasas realizaron talleres de expresión corporal y de impostación de voz para mujeres iraquies refugiadas maltratadas o traumatizadas por la guerra “Estas mujeres han huido de Irak donde han sufrido violaciones, malos tratos o han visto asesinar a su familia”, explica Cristina, “aunque es difícil que se concentren, trabajamos para evadirlas de la realidad, para que tomen confianza en sí mismas y sean capaces de reírse”.

Payasos Sin Fronteras no duda del éxito de este proyecto: “las mujeres han quedado encantadas e intentarán poner más calor a su día a día, mujeres que vuelven a casa con más sonrisas, mujeres que tenían depresión y ahora se sienten mejor”.

      

 

Origen Siria, destino Marte

Payasos sin fronteras se dirigió a la frontera entre Siria e Irak con la finalidad de representar una obra de teatro donde los niños palestinos refugiados se marchan a Marte porque en la Tierra nadie les quiere… Se encontraron durante tres horas retenidas en la frontera antes de poder llegar finalmente al campo de refugiados donde más de 700 personas sufren la fatalidad de una situación de este tipo… A pesar de los inconvenientes, consiguieron llegar a los corazones de los más de 300 niños que viven en este campo, que se encuentra algo olvidado entre un sitio y otro. “El recibimiento fue increíble, nunca me habían acogido así”, cuenta Cristina. Los niños palestinos les esperaban con gran ilusión “el proyecto en Siria ha sido un éxito, nunca crees que tu trabajo pueda tener tanto sentido”.

En la ultima semana, Payasos sin fronteras tiene “corresponsales” en Bosnia y Haití. Además, visitarán Palestina el próximo 8 de Agosto para volver a colmar de sonrisas a los niños más castigados…