Micropréstamos instantáneos

logoleafy3.gif Si tiene acceso a Internet, 20 euros y cinco minutos, puede convertirse en una ONG internacional. Hasta ahora, más de 350.000 las personas han contribuido con su pequeña inversión.

A través de la página www.kiva.org es posible hacer un micropréstamo instantáneo a pequeños empresarios y emprendedores de países pobres. Hay cientos de proyectos para elegir, todos ellos presentados con caras, nombres y apellidos; el emprendedor, ya sea una kiosquera de Bolivia o un peluquero del Líbano, nos cuenta lo que necesita para su negocio y muestra fotos del mismo. En todos los casos son proyectos avalados por un socio local (casi siempre una ONG o una coordinadora de microproyectos); para disipar las sospechas de aquellos que pudieran dudar de la honestidad de esta iniciativa, el socio es puntuado igual que los vendedores de eBay por quienes antes han invertido en sus proyectos.

Las micro-empresas se pueden agrupar por países, capital necesario e incluso índice de riesgo. No hay por qué preocuparse, lo normal es que devuelvan el préstamo entre seis y doce meses después de haberlo recibido, y entonces el inversor puede volver a prestar ese dinero a otra persona, donarlo a la organización Kiva o simplemente reemborsárselo.

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Son casos como el de José Daniel Enosse, un joven padre de dos hijas que después de trabajar como camarero en un restaurante de Mozambique decidió poner en marcha su propio negocio. Se trasladó a un pueblo fronterizo con Suazilandia y comenzó a vender recargas para teléfonos móviles. José no sale de su pequeño chiringuito en las 13 horas que la frontera está abierta, porque quiere aprovechar el ir y venir de las personas que al cambiar de país necesitan cambiar la tarjeta de su operador. Gracias a su trabajo puede ayudar a sus padres y ha conseguido comprarse una casa. Además está convencido de que si amplía el negocio podrá obtener más beneficios y contratar a alguien. Necesita 350 euros.

Historias parecidas se repiten en Paraguay, Camboya, Bolivia, Togo, Indonesia y cuarenta y dos países en total. Hasta ahora son más de 350.000 las personas que han contribuido con su pequeña inversión a poner en marcha proyectos de Kiva, que en total ha prestado (y recuperado) cerca de 35 millones de euros.

Vía: Elmundo.es