Separar y reciclar la basura, hacer compostaje en casa, los problemas que puede conllevar y sus soluciones… todo está explicado en una sencilla guía editada por la Diputación de Barcelona sobre el compostaje.

Es importante saber el motivo por el cual separamos y reciclamos las distintas fracciones de la basura y las consecuencias y beneficios que puede tener. Por este motivo, el Área de Medio Ambiente de la Diputación de Barcelona ha editado una guía sobre el compostaje casero que, de una forma sencilla, explica este proceso de transformación de los restos orgánicos en un producto adecuado, como es el compostaje, que permite mantener la fertilidad del suelo.

compostaje.gifEsta publicación muestra de manera sencilla y entendedora que es el compostaje, los materiales necesarios para hacerlo en casa, los lugares más indicados para la ubicación de el compostador y su manejo. Según la guía, entre el 45% y el 50% de la basura doméstica es materia orgánica procedente de los restos de comida y del jardín que, si no se separa y ser recicla de manera correcta, pueden generar molestias y un malbaratamiento de recursos. En la guía también encontramos un apartado dedicado a los pequeños problemas del compostaje y sus posibles soluciones.

Óscar Huertas, de l’Escola superior d’Agricultura de Barcelona y Marga López, de la Universitat Politècnica de Catalunya son los autores de esta publicación. Han sido coordinados por el Área de Medi Ambien de la Diputación de Barcelona. Según Joan Antoni Baron, el diputado del departamento, “compostar a pequeña escala a partir de la propia generación de resíduos supone una conducta responsable y eficiente de la gestión de nuestros residuos, que estimula socialmente una actitud positiva con nuestro entorno”.

La guía se puede leer aquí

Cada uno de nosotros consume entre 8 y 9 kilos de ropa al año, esto supone un total aproximado de 390.000 toneladas de residuos textiles al año en todo el Estado. ¿Seguro que tu ropa está tan gastada? Te damos algunas ideas.

tira-del-hilo.jpg¿Alguna vez te has preguntado de dónde viene y adonde va la ropa que utilizas durante tu vida? La nueva campaña de AERESS (Asociación de Recuperadores de Economía Social y Solidaria) te anima a tirar del hilo para seguir la pista de tu ropa.

En la actual época de rebajas y ahora más que nunca, nos dejamos llevar por el consumismo sin parar, aunque haya crisis, sí, el consumo nos puede y, en ocasiones compramos y no pensamos si lo que compramos es necesario o no y lo que nuestros actos pueden conllevar.

La moda es un tema muy llamativo, por una parte, parece que todo nos lleva a vestir y renovar nuestro vestuario temporada tras temporada, pero no pensamos que generalmente la ropa es un producto que tiene un ciclo de vida muy superior al que creemos que tiene. Además, pocas veces nos planteamos que durante los procesos de fabricación de una pieza de ropa hay impactos ambientales y sociales que tenemos que tener presentes a la hora de comprar.

Según cuenta AERESS, el precio de la ropa normalmente no se ajusta al precio que le ha costado a la sociedad y al medio ambiente su fabricación. En el largo proceso de fabricación de cualquier pieza de ropa se produce un impacto ambiental muy elevado. Las fibras artificiales como por ejemplo el nylon son derivadas del petróleo, un recurso escaso y no renovable, y las vegetales pueden tener repercusiones ambientales derivadas del uso de abono, pesticidas o sintéticos perjudiciales para la salud. Además, en algunos países productores los trabajadores y trabajadoras tienen salarios muy bajos y no cuentan con unos derechos laborales dignos. La ONG AERESS denuncia que en los territorios donde las multinacionales tienen un coste de producción más bajo, acostumbran a incumplir los códigos de conducta laborales y ambientales, maximizando de esta forma sus beneficios en los procesos de fabricación de la ropa con la que nos vestimos cada día.

Si nos deshacemos de la ropa sin más, probablemente acabará en un vertedero, contribuyendo a aumentar el volumen de residuos que ya los abarrotan, o, si se incinera, acabará convertida en cenizas y humos, que según cuales fueran los componentes del tejido, pueden ser contaminantes o tóxicos y, por lo tanto, perjudiciales para la salud de los seres vivos y el medio ambiente.

¿Qué podemos hacer para alargar la vida de nuestra ropa?                                                                                              

Es sencillo, si nuestra ropa está en buenas condiciones podemos utilizarla de nuevo nosotros mismos u otras personas. Una vez agotadas sus posibilidades de uso, podemos facilitar su utilización como subproductos o su reciclaje. La tercera opción es comprar ropa de segunda mano. Diversas de las 29 entidades que conforman AERESS son pioneras en sus localidades de trabajo de recogida y tratamiento de ropa usada, a la vez que los combina con una tarea social formando y dando trabajo a personas con riesgos de exclusión social. La ropa se recoge puerta a puerta, en contenedores especiales en la calle o en parroquias y colegios. A continuación se transporta en las plantas de clasificación y tratamiento. La ropa reutilizable (el 40% del total) se clasifica en fracciones según sus características, para la red de tiendas de segunda mano, la exportación, o las donaciones a personas derivadas de servicios sociales.

En el caso que no se pueda reutilizar (el 45% del total), se procede a gestionar su reciclaje que normalmente se destina a la fabricación de trapos industriales o borra para llenar tapices y hilo para alfombras. También existen entidades sociales que realizan trabajos de diseño y confección de piezas y complementos a partir de telas recuperadas.

Ropa ecológica y solidaria

En la campaña de “Tira del hilo”, AERESS quiere dar a conocer su marca de ropa recuperada que se puede encontrar en distintos puntos de venta en toda España. Es ropa ecológica y solidaria. Las piezas de esta nueva marca informan a las personas que la consumen de su origen, el proceso y de todos los beneficios sociales y ambientales de adquirir ropa con este distintivo. La campaña se completa con actividades presenciales en distintas ciudades españolas dónde se presentan los soportes de divulgación, un vídeo y un cuaderno divulgativo. Para acompañar estos eventos se realizan, también, desfiladas de ropa reutilizada y reciclada.