La lapidación es uno de los medios de ejecución más antiguos y atroces, se celebra en público y consiste en que los asistentes lancen piedras contra el condenado, hasta matarlo. Como las personas podemos soportar golpes fuertes sin perder el conocimiento, la lapidación origina una muerte muy lenta. Esta práctica provoca un sufrimiento enorme en la persona, por eso este tipo de ejecución se abolió poco a poco, junto con otras medidas como la tortura, a medida que se imponían los derechos humanos.

Irán continúa aplicando la lapidación a los acusados de cometer adulterio, desoyendo así al Comité de Derechos Humanos de la ONU, según el cual tratar el adulterio como delito es contrario a las normas internacionales. Sin embargo, la ley iraní prescribe que “las piedras han de ser escogidas de forma que sean lo suficientemente grandes para causar daño pero no tanto como para matar a la víctima de forma inmediata”.

En la actualidad siguen muriendo personas apedreadas en Irán y al menos 10 mujeres y dos hombres se encuentran en riesgo de ejecución por lapidación.
Apoyando de nuevo la idea de la abolición total de la pena de muerte, las autoridades Iraníes DEBEN cambiar las normas que autorizan la lapidación, así como dejar de reconocer como delito las relaciones sexuales consentidas entre adultos.

Esta imagen es de la lapidacion de Ja’far Kiani en el año 2007.
Tú puedes ayudar a salvar las vidas de esas mujeres y de esos hombres que se encuentran en riesgo de ser lapidados brutalmente en pleno Siglo XXI. Desde que se puso en marcha esta campaña, se han salvado de la lapidación al menos seis personas, también se han conseguido aplazamientos de ejecuciones, algunos de estos casos están en proceso de revisión o a la espera de un nuevo juicio.

Necesitamos toda la ayuda del mundo para acabar con esta aberración. Si quieres colaborar, sólo es necesaria tu firma, para firmar hazlo aquí:
