Cooperantes,  Experiencias del terreno,  Proyectos Solidarios

Payasas en Siria

Cristina Aguirre , Maika Eggericx y Mireia Peña, ha realizado el proyecto de Payasos Sin Fronteras en centros asistenciales de Siria. Esta es la segunda vez que están presentes en este país desarrollando un proyecto para mujeres y niños iraquíes refugiados allí.

Cristina Aguirre declara que «a través de distintas técnicas les han ayudado a encontrarse con ellas, a escucharse y a reírse. Si tienen confianza en ellas, podrán transmitirla a otros refugiados recién llegados». Cristina es consciente de la gran labor que tiene entre manos y de sus rápidos resultados: «En poco tiempo se vieron grandes avances, las abuelas jugaban más con los nietos, estaban más sonrientes y más felices, incluso desde el segundo día se quitaron el velo y se descubrieron ante nosotras».

Las payasas realizaron talleres de expresión corporal y de impostación de voz para mujeres iraquies refugiadas maltratadas o traumatizadas por la guerra «Estas mujeres han huido de Irak donde han sufrido violaciones, malos tratos o han visto asesinar a su familia», explica Cristina, «aunque es difícil que se concentren, trabajamos para evadirlas de la realidad, para que tomen confianza en sí mismas y sean capaces de reírse».

Payasos Sin Fronteras no duda del éxito de este proyecto: «las mujeres han quedado encantadas e intentarán poner más calor a su día a día, mujeres que vuelven a casa con más sonrisas, mujeres que tenían depresión y ahora se sienten mejor».

      

 

Origen Siria, destino Marte

Payasos sin fronteras se dirigió a la frontera entre Siria e Irak con la finalidad de representar una obra de teatro donde los niños palestinos refugiados se marchan a Marte porque en la Tierra nadie les quiere… Se encontraron durante tres horas retenidas en la frontera antes de poder llegar finalmente al campo de refugiados donde más de 700 personas sufren la fatalidad de una situación de este tipo… A pesar de los inconvenientes, consiguieron llegar a los corazones de los más de 300 niños que viven en este campo, que se encuentra algo olvidado entre un sitio y otro. «El recibimiento fue increíble, nunca me habían acogido así», cuenta Cristina. Los niños palestinos les esperaban con gran ilusión «el proyecto en Siria ha sido un éxito, nunca crees que tu trabajo pueda tener tanto sentido».

En la ultima semana, Payasos sin fronteras tiene «corresponsales» en Bosnia y Haití. Además, visitarán Palestina el próximo 8 de Agosto para volver a colmar de sonrisas a los niños más castigados…

One Comment

  • Inés

    Jo… que envidía…

    Cada vez me autoconvenzo más… de que quiero crecer haciendo cosas por el resto… pero sobretodo… por ese resto… que parece no pertenecer a este mundo autodestructor…

    Espero poder contar dentro de poco… mi experiencia como voluntaria… de nuevo… ahora estoy debatiendome entre las dos organizaciones que más me atraen…

    Muxutxuak.

    Buen verano a todos…

    …y te deseo una mejor pata «Martatxu»…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *